DÍAZ 2012-13




ON LA PLUJA MOR.

La tempesta escopia unes gotes que, esclafades,morien a la finestra del cotxe i agonitzaven quan lliscavenpel vidre fins a desaparèixer allà, on començava la xapa de la porta, deixant un rastre lineal, mostra de la seva fi.



 
MALDITA SONRISA.

Se deslizan las puertas. Y entre media decena de miradas, la ves. Esa mirada que molesta. Que conoces y molesta. Que te reconoce y te molesta. Esos ojos que recuerdan, sabes que recuerdan. Y tú, tú también recuerdas. Y te molesta. Esa mirada que evitas. Evitas porque duele. Y no quieres que te vea. Disimulas. Miras hacia arriba. Hacia abajo. El reloj. La ventana. Esa vieja sentada. Esa niña que llora. El perro. Se te escapan los ojos. Traidores. Y la ves de nuevo. Estaba esperando. Le acompaña una sonrisa. Maldita sonrisa. Esbozas esa sonrisa ensayada. Te detienes. No encuentras la mirada. Se ha fundido con las otras. Alivio. ¡Ah, no! Ahí está. Se clava. Ahora, la sonrisa. Inocente, piensas. Y tú, como si nada. Y te mientes. Y allí está. Esa mirada que presiona y molesta.  Que insiste y molesta. Esos ojos que piensan. ¿En qué piensan? Y tú, tú también piensas. Te gustan. Quieres que te gusten. Y gustarles. Y te molesta.




LA VELOCIDAD RELATIVA.

“La velocidad relativa entre dos objetos es el valor de la velocidad de un objeto percibida por el otro.”

Para ella, la velocidad era relativa porque la velocidad del tren en el que viajaba no tenía nada que ver con la tranquilidad de sus latidos. Sus pensamientos corrían, y eran tan triviales como su equipaje de mano; pero las ganas de llegar eran inmensas. El paisaje difuminado que observaba entre lentos pestañeos, le ayudaba a ver con nitidez la trepidantevida que le esperaba.Y aunque estaba deseando ir más rápido, no le hubiese importado detenerse en ese instante.



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