BONET 2013-14

Esquizofrenia

Dije ‘no’ y ella contestó ‘sí’. Afirmé yo y ella negó. Pensé ‘blanco’, susurró ‘negro’. ¡Por Dios! ¿Quieres dejarlo ya?. No. ¿Cómo no…?. Sonrió. ‘¿Qué quieres?’ Le preguntó a su propio reflejo. Suspiró. Jamás se entenderían.



El origen de la etnias

Cuenta la leyenda, que, sesenta y cinco millones de años atrás, cayó una gigante roca lunar en la península del Yucatán, cambiando las especies para siempre.

Una buena mañana de verano, época en la que el sol más brilla, el día amaneció sumergido en las sombras. Tan solo el pequeño resplandor de una roca plateada que se dirigía hacia la Tierra permitía adivinar las siluetas en la oscuridad. Los humanos la veneraban por su extraña forma de brillar, como si de un Dios se tratase. Por aquel entonces estos eran una especie compuesta por piel incolora y rasgos idénticos. Mas cuando cayó el meteorito todo cambió.

Resultó que, a aquellos individuos situados justo debajo de donde el pedrusco se desplomó, se les tornó la piel muy morena por el ardor de la explosión y muy resistente al calor del sol. Quienes estuvieron a una distancia algo mayor, se deslumbraron con el fulgor del impacto y, para poder contemplar aquella maravilla, tuvieron que entrecerrar los ojos durante tan largo rato, que sus facciones se acostumbraron y así se fijaron.


Por último, estuvieron los que se encontraban justo al otro lado del globo y a quienes solo llegó el brusco sonido del estallido, provocando un sobresalto tal, que la piel se les tornó pálida por la turbación y los ojos muy abiertos de asombro.Y fue a partir de este meteorito, al que todos consideraban como un Dios, que los conflictos raciales llegaron al mundo.


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