TOLA 2013-14

Dios, ayúdanos

Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba todo el interior del avión.
¿De dónde provenía esa luz todopoderosa?

Sus ojos continuaban cerrados reflejando el miedo que se había apoderado de él, sus manos  seguían fuertemente agarradas a los reposabrazos demostrando su nerviosismo y su cuerpo era la extensión del asiento de tan incrustado que se encontraba.
De su interior salía una y otra vez el siguiente ruego a pesar de su ateísmo:
-“Dios ayúdanos, por favor,  Dios ayúdanos”.

1 comentario:

  1. Este autor tiene su blog personal:
    http://noticiasdecuentos-agustitola.blogspot.com.es/

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